6/8/18

Taller de Gastronomía Volguense


Ayer en La Plata.
Fue en la “Colonia del Carro Verde” donde realizamos nuestro primer Taller de Gastronomía volguense con una concurrencia que superó nuestras expectativas, a los que agradecemos por su presencia y acompañamiento.

El taller se desarrolló con la bienvenida por parte del Director de la Cátedra Libre de Historia y Cultura de los alemanes del Volga, Prof. Horacio Walter y por el Coordinador del taller Roberto Herrlein.


El primer plato fue la sorpresa tanto por las explicaciones y el desarrollo progresivo de la preparación de los Kraut Pirok, con sus secretos para la masa y los consejos para el modo de preparar el relleno. También las explicaciones sobre su origen y su proyección como plato importante para las familias volguenses, en particular para las entrerrianas. 

De todos modos, a partir de ahora, veremos como se generaliza y se difunde. La sorpresa de los presentes fue la posibilidad de ayudar a su preparación, no sólo en cuanto a preguntas y respuestas y participación de recetas familiares sino porque “pusieran las manos en la masa” y terminaron de prepararlos antes de enviarlos al horno.







La explicación del Kraut und Brei fue también interesante. La carne de cerdo fue la protagonista de esta parte del taller. Considerada como los “restos” de la carneada, (huesitos y carne)  terminaba guardada en sal para ser utilizada en otro momento. De este modo, antes de preparar el plato debía ser bien lavada para retirar todo la salazón posible. Con el caldo con variedad de verduras se cocinaba, y se la servía acompañada del chucrut (kraut) y de un cremoso puré (kartoffeln). En una sola comida los ingredientes mas conocidos de la cocina volguense. La pequeña cacerola con la carne cocinándose en su caldo, permitió a los presentes degustar los aromasy los perfumes de lo que luego se serviría en la mesa.






Fuera de programa y antes de servir el almuerzo, nuestro “cocinero” ya considerado por los presentes como el “chef del día” nos invitó con una bandeja de chacinados hechos por él y su familia: unos cortes de chorizo, de queso de chancho y de panceta fueron del gusto de los presentes.
Con el almuerzo disfrutamos de los platos previamente explicados. 
En primer lugar con los Kraut Pirok, gustosos y generosos ya que los presentes se sirvieron sin problemas de conciencia y sin pensar que el compañero de al lado se quedara sin la entrada. 


Luego llegaron las humeantes bandejas con el Krau und Brei, bandejas de carne, de chucrut y de puré, acompañadas por una rica salsa de miel con mostaza y rodajas de Sauer Kummers, los  pepinos agrios tan gustosos para los volguenses.





Antes de entrar en la última parte de la presentación del Riwwel Kuchen, el Director de la Cátedra  Libre hizo entrega del diploma que da la Universidad a los participantes de la cátedra, en este caso a Roberto como coordinador del Taller. Lo mismo hizo Margarita Hollman entregándole una placa recordatoria. Luego disfrutar de la explicación de cómo realizar la torta tan clásica en la comunidad volguense, en todas sus provincias, sabiendo que en cada familia hay un “toque” especial que le da el aroma y el perfume de esta exquisita torta alemana.


El sol de la tarde permitió disfrutar la charla en las mesas y en el jardín y previamente a la despedida todos nos sacamos una fotografía con la ilusión de volver a repetir no sólo el taller sino también el encuentro y la posibilidad de pasar momentos juntos con buena comida y mejor amistad.



Horacio Agustín Walter

6/5/18

5 de mayo en La Plata. La cruz en un baúl


Ayer en La Plata, en la Cátedra Libre de la historia y la cultura de los Alemanes del Volga.
Tuvo lugar en el salón Francisco Maciá del Casal Catalán de La Plata, la presentación del libro In Gottes Name – En nombre de Dios a cargo de la Prof. Margarita Sacks y del Periodista José Luis Sack.


La presentación del acto, a cargo del Prof. Horcio Agustin Walter, Director de la Cátedra se abrió haciendo una referencia de los disertantes como referentes de la historia y la cultura de los Alemanes del Volga, no sólo por sus orígenes y vivencia en la Aldea Santa María de Entre Ríos sino también por que llevan en sus mochilas, una cantidad inmensurable  de historias y recuerdos de su vida comunitaria y personal. Lo que hace  más visible a la comunidad volguense ante la sociedad global argentina.

Hizo referencia también a la profesionalidad de ambos autores (Margarita, profesora, máster en Bibliotecología con gran presencia en encuentros, congresos y seminarios de estudio y libros editados y  José Luis, locutor, periodista, músico y  con muchos años de radio y desde hace poco, museólogo .
Ambos, en coautoría han escrito In Gottes Name, En nombre de Dios, hurgando en bibliotecas y archivos,  mirando, escribiendo, corrigiendo, buscando y encontrando datos y fuentes cuyo resultado es el hermoso el libro que presentan sobre la historia de la Iglesia de la Aldea Santa María, que  figura en el censo de 2010 con 500 habitantes y por Google Earth no se cuentan más de veinte manzanas.


Margarita Sacks comenzó hablando del significado de la religiosidad del pueblo volguense, su importancia en la vida cultural y social, poniendo el énfasis en la perspectiva de la unidad casa familiar-iglesia como centro de la vida de la aldea. El proceso religioso ha sido importante a lo largo de la historia de la aldea, no sólo como un aspecto primordial del grupo sino como base cultural del mismo. 




La la vida misma giraba a través de las expresiones del culto, de las vivencias éticas desde lo religioso. En una comunidad de esta calidad, surgen vocaciones religiosas importantes como un regalo de propia comunidad. El repliegue de una comunidad cerrada sobre la lengua, la familia y la religión le permite un grado de supervivencia y defensa frente al medio extraño en el que deben desenvolverse los primeros colonos Alemanes del Volga que llegaron a Argentina..








Le tocó el turno a José Luis Sack quien mostró una a una todas las instituciones que hacen a la religiosidad de la aldea: la iglesia como tempo, el valor de su construcción y la participación comunitaria; la vida religiosa y de sus pastores; el uso del templo a lo largo del año litúrgico. Su cuidado y conservación. El cementerio como otra manifestación (camposanto) del respetuoso culto a los muertos que tiene la comunidad. La ubicación, sus características, su forma de distribuir entre los miembros de la comunidad volguense y de los que no lo son. 



El camino litúrgico que se va desarrolando a lo largo del año y en el que se realizan las festividades mas salientes de la vida religiosa: la pascua, la Navidad, las rogativas (Di Kreuz gehe) y las tradiciones que hacen a la vida cotidiana y que tienen también por objeto a los niños (El Pelznickel y el ChristKindie). Y la Kerb, la fiesta patronal, bisagra histórica de la vida cotidiana de la gente. El antes y el después de las fiestas de la Asunción de la Virgen María (15 de agosto) a quien se le ha dedicado el templo. Fiesta religiosa y social donde nadie puede estar ausente.






Durante la disertación los autores desplegaron su capacidad docente y su “chispa” risueña del anecdotario que acompañaba a los hechos que contaban. Igualmente mostraron muchas imágenes de la aldea, de la vida cotidiana y del templo, lo que explicitaba la disertación, ante un público entre sorprendido y respetuoso que aplaudió al final luego de una larga hora de exposición a los autores.


Se habló del libro y de su estructura y quedó en evidencia, el trabajo constante, secreto y puntilloso y sereno de búsqueda y de interpretación. Realmente nos encontramos ante un verdadero libro de la historia de un templo católico a lo largo de sus cien años de vida. El libro, editado como mucha prolijidad, ofrece muchas imágenes que permiten al lector observar las fuentes y documentos con los que han eleaborado, paso a paso, un magnífico documento editorial.



Hacia el final Margarita Hollman del Centro Wolgadeutsche, entregó a los disertantes un ejemplar del libro; “Partes de otras tierras en nuestra tierra” y el Prof. Walter les entregó una pequeña placa recordatoria y el diploma de la Cátedra Libre expedido por el Rectorado de la Universidad de La Plata.

A su vez, recibió de sus autores un hermoso rosario artesanal realizado con semillas de árboles de la propiedad de Sack con la cruz y el centro de madera de ñandubay. Los autores agradecieron al Casal dels Paisos Catalanes por su hospitalidad, dejando uno de sus ejemplares para la biblioteca de la institución. Con un café caliente y unas masas se cerró el acto con la alegría de un encuentro de amigos conversando sobre recuerdos e historias de la comunidad.


11/4/18

La Cruz en el Baúl

La cruz en un baúl:  la religiosidad de los Alemanes del Volga. El caso de la Aldea Santa María (Entre Ríos)
Presentación a cargo de Margarita Sacks y José Luis Sack.
el sábado 5 de mayo de 2018 a las 18,30 horas en el Salón Luis Maciá del Casal Catalán de La Plata, en la calle 14 nº 109 (entre 34 y 35).
Entrada libre y gratuita.
Los esperamos

Convocan la Cátedra Libre de la Historia y la Cultura de los Alemanes del Volga conjuntamente con el Centro Argentino Cultural Wolgadeutsche.

14/11/17

en el marco del dulce y suave aroma del Füllsen

En el marco del dulce y suave aroma del Füllsen

Volviendo del Encuentro de Raíces Alemanas de Tandil, en el septiembre de este año, imaginamos  si dos personas, nacidas hace tiempo en el Pueblo San José de Coronel Suárez (Pcia. de Bs.As.), en el mismo año y con dos cuadras de diferencia, expresaran su agradecimiento a su colonia haciendo una presentación de nuestros saberes sobre los Alemanes del Volga.
Jorge Bohn y yo, Horacio Agustin Walter, él abogado, yo profesor de historia, nos propusimos hacer un proyecto de jornada histórica cultural en San José, en el ámbito de la Füllsenfest.
Nos pusimos de acuerdo y planteamos el tema a las autoridades de San José y obtuvimos un SI rotundo con lo que comenzamos a planificar nuestros viajes  (Jorge de Córdoba a Buenos Aires y La Plata) y los dos juntos hacia San José. Y asi fue. Y en el entretanto se nos mezclaron unos amigos a quienes queremos mucho, y los hicimos partícipes de la movida: Susana Knoop, Guillermo Zambrino y su hijo Federico con esa tierna y especial forma de presentar su libro..

Y llegó el día 10 de noviembre, viernes antes de la Füllsenfest. En la Asociación Germano Argentina en el Pueblo San José.


Arrancó Jorge Bohn con una voz entrecortada por la emoción de encontrarse en su pueblo natal, de haber encontrado la casa de los abuelos y parecía que el tema de la charla iba a estar ausente. Por el contrario, el compromiso con sus estudios y con las fotos de Rusia que había de presentar fueron hilvanando la charla disponiendo las respuestas para el cómo y qué son los alemanes del Volga, de dónde han surgido y cómo llegaron hasta nuestras tierras. Algunas fotos necesitaban una explicación, otras motivaron simplemente a la emoción y a los sentimientos y así a lo largo de toda su charla aparecieron mezcladas las fotografías de la historia, los recuerdos de la vida y los sentimientos del presente que contagiaron sin la menor duda a la cincuentena de presentes que se habían acercado.



Guillermo Zambrino sacó de entre sus dedos unos acordes y fue presentando el libro que su esposa Susana y él denominaron “Del Río Senguel Al Tandil”. Luego Federico con su voz seca y con un castellano difícil de hacer para un alemán comenzó a replicar porqué luego de una vida de sacrificio, de privaciones y de trabajo, con mejoras en lugares y tiempos difíciles le exigían los papeles de la tierra.”¿Y la palabra?”  esta frase retumbó a lo largo de toda la representación mientras Susana desgranaba la historia de amor de sus abuelos, de sacrificio y de trabajo. La música sintetizaba los momentos de la historia y el coro de padre e hijo llenaron nuestros corazones.



A mi me tocó el turno de hablar sobre la “Identidad volguense, una construcción constante”  apoyado con algunas gráficas e imágenes fuimos recordando que la identidad no es un deseo personal o colectivo sino que es la afirmación del grupo circundante que acepta nuestra identidad y lo hace porque los valores que los ofrecemos son genuinos, aceptables y honorables. Y que hacemos el esfuerzo de no perderlos porque eso también debilitaría a nuestra propia comunidad. Sólo en la medida en que “mirando hacia delante con la esperanza y hacia atrás con los recuerdos” podremos avanzar en la construcción de la identidad volguense. Que se realiza con las Asociaciones que trabajan en pos de estos objetivos, realizando encuentros, congresos y jornadas: con la pujante literatura que comienza a aparecer en los últimos veinte año, con sus historias, sus novelas, la vida cotidiana y el reclamo siempre presente de no olvidar la propia lengua. Con la importancia de los mensajes a través de la internet, la radio y los medios audiovisuales. La gastronomía hace los suyo cada si de un modo natural del mismo modo que lo hacen las fiestas y las celebraciones,
 Los museos ya resultan como el cierre al proceso de construcción de esta identidad volguense. La frutilla del postre de esta construcción la da el nuevo fenómeno del turismo que permite a propios y extraños acercarse a las aldeas y colonias para conocer su vida cotidiana, sentir el perfume del pan bueno a la madrugada cuando se encienden los hornos de barro. El nuevo turismo desea conocer la historia, la arquitectura, los caminos del trabajo, y los olores de la comida.
Gracias a esta construcción permanente la Comunidad Volguense o la Comunidad Alemana de Rusia que se encuentra en nuestro país es cada vez más conocida y visibilizada.


El aplauso final para los isertantes y para los organizadores no marcó otra cosa que el compromiso de seguir en esta senda de juntar lo cultura a lo festivo.

El Prof. Horacio Walter obsequió sus libros (Los Senderos del Wolga, Las flores del almendro y Abrojos en la Lana, así como también una enciclopedia universal de su biblioteca personal) a la Biblioteca Sankt Josep´s, lo que fue seguido  por Susana Knoop, con el libro “Del Río Senguel Al Tandil”.



El domingo se realizó la Fiesta del Filsenfest con mucha gente, con mucha alegría, con artesanos a lo largo de toda la calle principal, aquella famosa “calle ancha” de las colonias alemanas volguenses. El perfume del FÜllsen que los presentes pudieron degustar se confundía con la música de la banda municipal y distintos conjuntos que deleitaron a los presentes en una tarde asoleada. La música vibrante de los grupos de danzas, las polkas d elos acordeonistas y las voces de los conjuntos musicales permitieron despedir el día reclamando otro igual para el año siguiente


Nosotros los que tuvimos ese sueño, agradecemos a Hugo Schawb, a Diego Dome, a Juan Hippner por habernos permitido expresar nuestros conceptos y nuestros breves conocimientos como un ofrecimiento y a la vez una forma especial de agradecer que alguna vez tuvimos algo importante que ver con la colonia. Como haber nacido. Gracias.